Aquí se supone que tengo que hablar sobre mí: quién soy y qué hago. ¡Qué difícil resulta hacer introspección y hablar de una misma! ¿Cuál es mi propósito en la vida? ¿Qué quiero hacer dentro de unos años? Pues, sinceramente, no lo sé. Ahora mismo siento que voy un poco en piloto automático en este juego que es la vida.
Antes todo me parecía más sencillo. Muy pronto tuve claro que quería estudiar Arquitectura, así que nunca tuve que enfrentarme al dilema que casi todo estudiante de Bachillerato experimenta: ¿Qué quiero ser de mayor? Arquitecta. Esa respuesta siempre fue clara para mí.
Ahora que estoy a punto de terminar la carrera, todo parece complicarse. De acuerdo, ya tengo el título, pero... ¿y ahora qué? ¿Cuál es el siguiente paso? Qué difícil es tomar esta decisión. Y eso que, si algo me ha enseñado la arquitectura, es a tomar mis propias decisiones.
Pero bueno, vayamos al grano. Como ya habrás podido comprobar, el tono de este apartado es mucho más informal. Me gustaría que fuera una conversación de tú a tú, como si hubiésemos quedado para conocernos.
Se supone que el TFG, en esta escuela, funciona también como un portfolio: una carta de presentación o una demostración de lo que sabemos hacer (lo que no sabemos, mejor no sacarlo a relucir). En él vendemos nuestros proyectos, pero también nos vendemos un poco a nosotros mismos. Y, para ser sincera, eso de venderme nunca se me ha dado especialmente bien, aunque intento mejorar. Tengo muchas debilidades y alguna que otra fortaleza, pero déjame que te las enumere:
Soy muy sensible, tanto para lo bueno como para lo malo. Esta forma de sentir ha estado muy presente en mis proyectos y también ha influido en la elección del tema de este portfolio.
Soy bastante perfeccionista. Muchas veces eso ralentiza mi ritmo de trabajo, pero necesito sentirme orgullosa del resultado final.
Soy trabajadora. Quizá no sea la persona más brillante del mundo, pero intento compensarlo con esfuerzo, constancia y perseverancia.
Soy honesta. Trato de actuar siempre con sinceridad y de acuerdo con mis principios.
Y, por último, soy creativa, una cualidad muy ligada a la primera. No solo me expreso a través de la arquitectura; también dibujo, tejo, hago bisutería y disfruto de muchas otras manualidades. Crear algo desde cero con mis propias manos es una de las cosas que más satisfacción me produce.
Creo que, a grandes rasgos, estas son las cualidades que mejor me definen.
Gracias por dedicar unos minutos a leer este texto y conocerme un poco mejor. Y ahora que he empezado a dar las gracias, quiero aprovechar para agradecer a todas las personas que me han acompañado durante este camino.
Gracias...
... a mis padres, por aconsejarme y darme siempre la libertad de elegir mi propio camino.
... a mis amigos, por ser personas maravillosas de las que siempre aprendo algo.
... a mi pareja, por apoyarme siempre.
... a mi tutor, Luis Tejedor, por orientarme y confiar en mí.
... a mi profesor, Pablo Hernández, por su paciencia y por enseñarme a desarrollar esta página web.
Desliza para descubrir